La Nova Sala Beckett: “Manual per muntar un teatre en un edifici en runes”

17 de setembre de 2016 | +Teatres, Actualitat

Des de finals dels anys vuitanta, la Sala Beckett de Barcelona ha allotjat algunes de les propostes teatrals més innovadores de la ciutat. José Sanchís Sinisterra va fixar allà la seu del seu Teatro Fronterizo y per l’Obrador de la Beckett han passat destacats dramaturgs catalans del panorama actual.

Recentment, l’estudi d’arquitectura Flores & Prats n’ha dut a terme l’obra de la Nova Sala Beckett, tot rehabilitant l’Antiga Cooperativa Pau i Justícia del barri de Poblenou, la publicació Yorokobu en parla i n’ensenya algunes imatges en aquest article.

Si en fem un petit resum, ens sona força, oi?

“«Era un edificio abandonado, que hacía años había pasado a manos municipales, pero que se había ido deteriorando mucho hasta casi entrar en estado de ruina», explican Eva Prats y Ricardo Flores.”

El concurso tenía dos fases. La primera exigía demostrar que se habían realizado obras de características similares y que se contaba con equipo suficiente como para llevarlo a cabo. La segunda fase consistía en presentar un plan en el que se diera solución a las necesidades de la Sala Beckett, para lo cual había que salvar un importante inconveniente: el teatro precisaba 4.300 metros cuadrados y el edificio a rehabilitar solo contaba con 2.900 metros cuadrados de superficie.

«El edificio original no servía a nivel acústico, porque su construcción era muy sencilla en espesores de suelos y paredes. Por eso mismo, tampoco servía a nivel de resistencia estructural. Además, un teatro y centro de dramaturgia como este busca ofrecer funciones en más de una sala simultáneamente, lo que exige que cada sala esté muy bien aislada respecto del resto del edificio, e incluso del bar-restaurante de la planta baja».

A pesar de todos estos problemas, el principal logro de la intervención realizada por Flores y Prats fue la de actualizar el edificio original sin que apenas se notara y sin que perdiera su aspecto delicado y frágil de la construcción preexistente.

«Para ello hicimos un extenso inventario para poder reutilizar todos los elementos posibles. Una vez hecho el proyecto definitivo, los mosaicos, las puertas, los armarios o los rosetones pasaron a un lugar distinto al original. Hubo un movimiento de piezas por todo el edificio para que al final parezca que ahí no ha pasado nada»

 

Aquest és un exemple de bona praxis en qüestions de rehabilitació de sales de teatre, que en paraules dels propis arquitectes Flores & Prats:

«[…] En este sentido, la Sala Beckett forma parte de nuestro interés por la rehabilitación y la reutilización de antiguas estructuras. Una forma de valorar positivamente y respetar una ocupación anterior, dando al nuevo proyecto un sentido temporal, que hace que pase a formar parte de esa herencia y consiguiendo que, al final, no sea posible reconocer de qué tiempo es ese lugar».

 

Des de la Plataforma hem dit i repetirem les vegades que calgui: respectar un edifici històric és molt més que mantenir una petita part de la façana i un parell de murs. Vendre una decisió unilateral com a procés participatiu és molt greu. I vendre l’enderroc com a una recuperació de l’Artesà ho és encara més. Amb aquest exemple podem veure com les explicacions de l’Ajuntament del Prat, que diu que el nou teatre ha de complir una sèrie de normatives actuals i és per això que cal tirar-lo a terra, no són més que excuses.